Curaduría de mobiliario y enseres domésticos


La gran variedad de objetos que forman esta curaduría refleja la riqueza de estilos y gustos dominantes entre los siglos XVI y XX (colonial, Luis XV, imperio, boulle, art nouveau, neoprehispánico, etc.). Ellos dan cuenta de las formas y técnicas que a lo largo de nuestra historia han tenido el mobiliario y los llamados enseres domésticos, piezas que hacen habitables los espacios de la vida cotidiana y que de cierta manera visten una casa.


La curaduría consta de más de 4 mil piezas, muchas de ellas relacionadas con personajes y hechos históricos que abarcan desde la época virreinal hasta la segunda mitad del siglo XX (el juego de copas de Iturbide, la vajilla de plata Christofle de Maximiliano, la recámara y el comedor de Porfirio Díaz, la mesa de despacho de Venustiano Carranza, el escritorio en el que se escribió la letra del Himno Nacional, son ejemplos de los más destacados). Muchas de estas piezas constituyen además un testimonio del paso del tiempo, ya que son ejemplares de muebles y enseres que han caído en desuso, como un sillón confident, bargueños, bacías, mancerinas, escudillas y arandelas. Esta curaduría, además, contiene la colección de instrumentos musicales.


Para su estudio, las piezas se han dividido en distintas categorías; por ejemplo, atendiendo a su uso, se encuentran los muebles que integran juegos de sala, recámaras y comedores; los enseres domésticos, que comprenden vajillas, cubiertos, artefactos de iluminación, alfombras y cortinas. En cuanto a la división por materiales tenemos cerámica y porcelana, metales y cristal.


Por la variedad de estilos y materiales, además de su valor histórico, puede considerarse que la colección de mobiliario y enseres domésticos del Museo Nacional de Historia es sin duda una de las más importantes de México.